Leyenda


Cuenta la leyenda que una serpiente perseguía a una luciérnaga para comerla.
El delicado insecto hacía todo lo posible para huir del predador.
Durante días se sucedió esta persecución.
Luego de un tiempo la luciérnaga, exhausta, detuvo su carrera y le dijo a la "rastrera" ¿Puedo hacerte 3 preguntas?
La víbora respondió: -No acostumbro a dar concesiones, pero dado que pienso comerte, adelante!
-¿ Pertenezco a tu cadena alimentaria?
-No, contestó la serpiente
-¿Te he hecho algo?
-Nada, en absoluto!
-Y entonces... ¿por qué quieres comerme?
-Porque BRILLAS!

La moraleja? A veces te encontras con personas que sólo te lastiman porque BRILLAS mientras ellos solo pueden "arrastrarse".


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