Defectos


A todos nos cuesta aceptar los defectos de los demás… mas si esos defectos los descubrimos con el tiempo y rompen la ilusión de perfección que nos habíamos inventado.
Cuesta aceptar al otro tal cual es, y muchas veces eso que te reprocho es exactamente lo mismo que me podrías reprochar vos a mí. Sin embargo yo no lo noto en mi, porque obvio, yo me conozco desde siempre y no creo que este mal ser como soy!
En ocasiones pierdo el valor de enfrentar que nada es 100% perfecto, que no todo es ni será como yo pretendo que sea, y que la gente es como es, al igual que yo soy como soy, y si vos no pretendes que cambie tampoco yo debería pretender que vos cambies. Entonces… huyo.
Me escondo para no exponerme, para resguardarme, para no sentirme vulnerable… para no tener que admitir que hay cosas que me molestan.
Y ahí, en mi rinconcito de paz, vuelve a mi eso que me enamoro de vos. Y recuerdo una y otra vez el momento en el que supe que eras con quien quería pasar el resto de mi vida y sin dudar te dije “si”.
Pienso en todo eso que solo vos sabes darme. En eso que solo vos sabes decirme. Eso que solo vos me haces sentir.
Pienso… y pongo en la balanza lo que fui y lo que soy ahora… porque hay que admitir que más allá de los defectos que tengamos cada uno, ni yo soy igual desde que te conozco ni vos lo sos desde que estoy en tu vida.
Pongo todo eso en la balanza… y tu amor pesa toneladas mas que cualquier cosa!
Tu amor llego un día y de apoco movió todas las estanterías de mi vida donde tenia acomodados los manuales para sobrevivir a mi misma.
Tu amor llego y sin pedirlo me cambio. Llego y lleno de mil colores ese jardín seco y lleno de helechos inútiles y ladrillos de terquedad.
Y aunque por momentos me enoje con vos (a veces sin razón exacta), o te odie por ser tan terco que casi, casi te pareces a mi… o me odie por haber dejado, sin darme cuenta, de ser esa chica que dormía sola y se enorgullecía de no necesitar a nadie que la cuide, llorando de rabia incluso por no poder, o no querer, retroceder, no cambiaria por nada (ni por pilotear un TU-144) dormir abrazada a vos cada noche de mi vida, despertar cuando el sol todavía no asomo siquiera y encontrarte mirándome en silencio.
Y ahí, en mi rinconcito de paz, se que te amo, y que amar incluye los defectos del otro.

1 comentarios:

Anónimo dijo... at jueves, febrero 03, 2011 10:25:00 a. m.

Divino Anna lo que escribiste! Te mando beso y espero que estes bien. Ariela

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